09 DE DICIEMBRE DE 2018 DOMINGO II DE ADVIENTO.

Estar alegres en Adviento
“Siempre que rezo por todos vosotros, lo hago con gran alegría. Porque habéis sido colaboradores míos en la obra del Evangelio, desde el primer día hasta hoy”.

En ocasiones hemos hecho de la oración algo sesudo, seco y antipático. Sin embargo, rezar tiene un sentido, y este tiempo de adviento nos lo recuerda: “Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos; elévense los valles, desciendan los montes y colinas; que lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale. Y todo verán la salvación de Dios”. Orar es esperar al Señor que llegará y eso es una gran noticia, que se espera con alegría.